Gustavo Alfaro ha dejado de ser el entrenador de Boca, luego de no poder derrotar como local al Atlético Paranaense como local y quedar afuera de la Copa Libertadores 2019 en fase de grupos. Al ex entrenador de Huracán, quien dejó colgado un proyecto armado y funcional en el Globo por “el sueño de su vida”, se lo vió Sampaolizado desde el minuto cero de su llegada a Brandsen 805.
El entrenador nunca pudo encontrar el equipo en estos cinco meses al frente de un plantel rico y depurado a gusto del manager, Guillermo Burdisso. De movida endiosó a Carlos Tévez, lo que no cayó bien en el seno del grupo, generando rispideces internas con figuras de la talla del Pipa Benedetto.
Desde el primer día le dio las llaves de la Bombonera a Tévez, lo puso como abanderado, líder y referente, relegando a figuras que no tuvieron oportunidades como Mauro Zárate. Carlitos hace rato que no es ni un cuarto de lo que supo ser, habiendo tenido un pésimo año en China, un irrelevante año pasado en Boca y el actual olvidable semestre.
Craso error del DT, teniendo un plantel plagado de figuras que no necesitaban la figura de “Faro emocional” que intentaron instalar con Carlitos. Esto ocasionó en el verano la ida de Pablo Pérez a Independiente, las declaraciones “off the record” de Benedetto en contra del ahora “10” de Boca, con respecto a la ida a China el año que el Xeneize no jugó por ninguna Copa y su posterior vuelta en 2018. “Yo no me voy en las malas muchachos, si tengo algo que decir sobre alguna oferta que llegue por mí, se van a enterar por mí y no por las redes sociales”.
El proceso del DT fue más bien una continuidad de la apatía transmitida por los mellizos Barros Schellotto, con un Boca que nunca jugó a nada y los pocos partidos que ganó bien fueron producto de sus individualidades. Cuando se habla de SU proceso cabe remarcar el malestar colectivo del plantel cuando a horas de asumir, invitó a Diego Armando Maradona a compartir la concentración para “darles una charla motivacional”, como si los jugadores de Boca fueran los del Deportivo Riestra.
Además Alfaro trajo
a su arquero preferido, Marcos Díaz. Lo bancó y lo puso de titular, relegando a Esteban Andrada, quien era dueño
del puesto y no hizo nada para perderlo. El DT tomó esta decisión, sabiendo
también de la pésima relación importada de Huracán entre el guardametas y Wanchope
Ábila. A la postre, Marcos terminó siendo gran responsable de la eliminación temprana de Boca en el torneo continental, teniendo gran participación en dos de los goles del Wilstermann en Bolivia y el de Deportes Tolima en la Bombonera.
Todo esto, sumado al malhumor de Fernando Gago, debido a que no le permitieron
volver a entrenar para tener un último partido en la Bombonera, al comprensible
fastidio de Agustín Rossi por el manoseo sufrido por la institución, a la
política errónea de ventas e incorporaciones por parte del Tano Angelici,
desataron un coctel mortal, la tormenta perfecta, para que una vez más, Boca
sea un Cabaret, cual equipo del Bambino Veira en 1996, según sacaba a luz Gambetita
Latorre.
La gente, el hincha, tampoco le tuvo paciencia, más tratándose de los tiempos posteriores a la sodomización sufrida a fines del año pasado a manos (o a pene digamos) del River de Marcelo Daniel Gallardo y el Pity Martínez.
Alfaro hizo TODO MAL y no es más el DT de Boca, nunca entendió el mundo Boca, nunca terminó de caer en la magnitud de sus actos dentro de la institución y lo peor de todo es que NUNCA logró manejar al plantel y armar un equipo que tenga una línea de juego. Fue Sampaolizado por la situación y el plantel se lo comió, algo habitual en el mundo del fútbol.
La pelota no se mancha…




La verdad es que después de haber sido el mejor jugador de boquita en todo 2018 (y eso que estuve medio año lesionado) esperaba otro trato, otra consideración. Esperaba que la tv argentina cuyos periodistas están, en su gran mayoría, garpos por nuestro presi (el del club o el de la nación, es lo mismo) me lleven al papel de estrella principal del equipo... Hasta que me di cuenta que Lollo tiene una copa libertadores y yo no y hasta el pibe Montiel me dejó en ridículo con su declaración. Ahí, y solo ahí me di cuenta q estoy culeado hasta el fin de los tiempos y que nunca podré ser lo que esperaba cuando vine al club, envuelto en humo.
ResponderEliminarComo Dani stone
Como Carlos Tevez
Como Guillermo Barros
Como Perotti
Y tantas otras estrellas.
Estoy culeado
ResponderEliminarculeado
ResponderEliminarado
ResponderEliminarado
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